lunes, 22 de febrero de 2010

APLAZADO EL CERRO REYES - CASTILLA

Aplazado el Cerro-Castilla por el estado del terreno


Corrían las 12 del mediodía, hora prevista del partido, cuando las consecuencias de las últimas lluvias caídas en Badajoz mostraban su impronta sobre el José Pache, anegando el césped.
El colegiado del encuentro, Rafael Ismael Pino Blanco, comunicaba a ambos equipos la decisión de aplazar el choque entre el Cerro de Reyes y el Castilla, debido al mal estado del terreno de juego.

Pocos minutos después el club transmitía dicha información a los aficionados a través de la megafonía. Los espectadores que se dieron cita, incrédulos e indignados en su mayoría, encajaban la noticia dirigiéndose a las puertas del estadio para volver a sus casas, con las entradas en el bolsillo y sin un domingo de fútbol.

Si bien es cierto que había algunas zonas del césped que presentaban condiciones algo más practicables, el drenaje era ineficaz, especialmente por las bandas y ambos equipos declinaron la opción de arriesgar la integridad de los jugadores, ante las azarosas y cambiantes inclemencias del tiempo.

Respaldo de los equipos



El cuerpo técnico madrileño se mostró muy reacio a disputar el encuentro desde que se planteó la posibilidad del aplazamiento, mientras que el Cerro prefería que se jugase, aunque no a cualquier precio, y los posibles perjuicios disuadieron a los pacenses que finalmente se negaron a que se iniciara el partido. El trencilla fue soberano en la decisión.

El entrenador cerrista, Faustino Bueno Tinín, señaló que el terreno de juego no permitía que se practicase el fútbol. «El campo con la lluvia se pone muy blando, era imposible jugar, a ellos quizás les perjudicaba más porque tienen un estilo muy técnico». «Hubo un momento que parecía que no estaba tan mal, pero era una auténtica laguna».

Agua por todos los lados




El sistema instalado para evitar que se acumule el agua en el terreno de juego, consistente en unos conductos en los laterales del campo, quedó inundado y no daba a basto para achicar agua, que circulaba precipitándose por las gradas y los vestuarios, que fueron las zonas más afectadas. Mientras, los jugadores del Castilla permanecían a la espera del dictamen definitivo del colegiado, sobre ingentes cantidades de agua.

Las cascadas se precipitaban por las dependencias del José Pache y el barro acechaba a unos aficionados que se agolpaban en la tribuna techada, buscando resguardarse en los instantes previos al inicio del encuentro.
El club instó a los aficionados que retiraron sus entradas en las taquillas del José Pache, a que las conservaran para asistir al encuentro, al igual que los socios que tuvieron que pagar un suplemento de cinco euros para presenciar el choque.

Ambos clubes tendrán que consensuar una fecha para la celebración del choque, que se dará a conocer en los próximos días.




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