martes, 23 de noviembre de 2010

AD CERRO DE REYES 1 - 1 GETAFE CF "B"

Diezma se saca un as de la manga

Gorka salió a dos minutos del final y logró el empate en el único disparo a puerta del Cerro



Gonzalo Gutiérrez, 22 años, criado en los escalafones inferiores del Real Madrid, ha encajado doce goles esta temporada. Es la descripción del único jugador del choque entre el Cerro y el Getafe B (1-1) que no tuvo en sus manos o en sus botas el balón ni un segundo. Se trata del portero visitante cuya presencia ayer fue testimonial. Las cámaras sólo le enfocaron cuando recogía el esférico de las mallas segundos después de que Gorka remachara a gol la única ocasión entre los tres palos que tuvo el conjunto pacense. Fue sobrepasado el minuto 90.

Un dato demoledor. La efectividad parece ser el aliado y la virtud de este nuevo Cerro ideado por Diezma, pero esta clarividencia realizadora no camufla defectos y lagunas caudalosas.
La acumulación de hombres en la medular ha logrado reducir riesgos atrás, evitar ser sorprendidos en inferioridad en la zaga, neutralizar la profusión atacante del rival, taponar espacios, frenar las acometidas por banda. Un bloque férreo, sólido, pero atrincherado.

La defensa es el mejor ataque. Esa es la consigna que edifica el planteamiento del técnico cerrista. Los esfuerzos se doblan en esta faceta para no conceder ocasiones y blindar a Matías. No hay contemplaciones. Los tres cuartos de campo local es territorio vedado y los cuatro hombres de la retaguardia son escudos que repelen cualquier ataque.

El Getafe B asumió el planteamiento y lo emuló. El espectáculo, el fútbol ofensivo y los aficionados fueron los damnificados. El público tuvo que presenciar gran parte del partido sin poder bajar sus miradas al césped. Todo transitaba vía aérea. Un escenario incómodo y frustrante para Jorge Zafra y Golo, que pierden presencia, incapaces de adaptarse a ese panorama.

Con ambos fuera de combate, Stoeten intentó ejercer de cerebro simultáneamente con sus labores de contención, pero no existe continuación en las jugadas. Faltan apoyos, movimientos sin balón, desmarques para dar salida, opciones de pared, triangulaciones rápidas. No hubo ningún desdoble desde el carril por parte de los laterales que descongestionara un deslavazado, estéril y casi nulo ataque.
La posesión quemaba y los minutos pasaban. La ubicación de los tres futbolistas del centro del campo del Cerro no es equilibrada. Fran Miranda cumple en sus funciones destructivas pero naufraga en la entrega. El pacense se muestra nervioso con la pelota en los pies y compromete a su equipo. La distancia entre él y la zona que ocupan Zafra y Stoeten es demasiado acusada y la conexión con ellos se torna en un arriesgado ejercicio de precisión. Así nace y muere el ataque de los blanquiazules.
Los delanteros cerristas pasaron desapercibidos, casi inéditos. Torres se desfondó pero no la olió. Golo se enfrascó en batallas demasiado físicas y sus centros fueron infructuosos, ni siquiera a balón parado marcó la diferencia. A Álex Fernández se le notó desorientado, sin un rol muy específico y poco incisivo.
El Getafe B no ofreció mucho más, pero sí destacó un jugador sobre el resto, Adrián. Sin estridencias pero ofreciendo destellos fugaces de la calidad que atesora. Es el único que dejó su sello.

Rudi tuvo la opción de cambiar el desarrollo del partido. Unos segundos después del pitido inicial no fue capaz de transformar en gol un mano a mano con Matías, que culminó cruzando demasiado. El Cerro salió gélido, cometiendo errores. Un desajuste de Pereyra dejó un abismo en la derecha que no supo aprovechar Adrián, que tuvo otra opción dentro del área tras medir mal Parra. La salida fulgurante de los madrileños fue un espejismo. A partir de ahí cayó el telón. No hubo ni guión, ni giros inesperados, ni alternativas, ni improvisaciones.
El encuentro necesitaba un revulsivo que desnivelara la balanza. Un detalle que desbloqueara un choque abocado al cero a cero, en una oda al conservadurismo y el catenaccio. Ese acicate para el choque llegó, pero en forma de expulsión, no podía ser de otro modo. Vázquez dejó con diez a su equipo. Quedaban cuarenta minutos por delante y la igualdad se fue disipando.


El Getafe despertó

Pero no fue el Cerro quien tomó la iniciativa, tras unos instantes de desconcierto visitante, los de Emilio Ferreras dieron un paso hacia delante. Recompusieron la zaga con la entrada de Modrego y agilizaron el juego dejando a un único hombre en punta. Picó da el primer aviso serio. Se queda sólo ante Matías, pero el meta argentino está mucho más rápido y le arrebata el esférico.
En el minuto 31 el Getafe B no perdonó. De nuevo Picó recibe en el vértice del área y completamente libre de marca asiste a Adrián con un pase de la muerte que remata a placer, 0-1. El Cerro encajaba el tanto a pesar de contar con un jugador más. Parecía un escollo insalvable, toda vez que no habían lanzado a puerta.

Diezma aligeró la medular y tiró de toda la artillería que tenía en el banquillo. Con Ramsés y Gonzalo en la grada, Roberto Martínez y Patri tomaron la alternativa. Apostó por quedarse con tres centrales, Pereyra, Parra y Juan Carlos. Mientras que Álex Fernández y Patri pasaron a los extremos, Golo al enganche, con Roberto y Torres en la punta. La distribución era caótica y a la desesperada. El orden y el criterio desaparecieron. Pero faltaba un ingrediente más en este cóctel táctico, Gorka. El central vasco sustituyó al capitán blanquiazul y se colocó como media punta para prolongar balones de cabeza.

Salió en el minuto 88. El partido agonizaba, quedaban pocos cartuchos, pero aún había una bala en la recámara. Álex Fernández colgaba un balón desde la izquierda y Gorka aprovechó su corpulencia para ganar la posición a la zaga y en escorzo establecer un empate justo por el mérito de cada uno. El punto logrado y la euforia desatada fueron el colofón que enmascararon un partido con lecturas contradictorias, según sea el prisma resultadista o el futbolístico con el que se analice. Pero los números prolongan su dictadura.




CERRO 1 GETAFE B 1

-Cerro de Reyes: Matías, Pereyra, Santi (Roberto, 80), Juan Carlos, Parra, Fran Miranda, Álex Fernández, Jorge Zafra, Stoeten (Patri, 75), Torres y Golo (Gorka, 88).
-Getafe B: Gonzalo, Vázquez, Samuel, Ferrer, Álex Pérez, Escassi, Picó (Campillo, 84), Tello, Rudi (Modrego, 56), Bedoya (Gámiz, 71) y Adrián.
-Goles: 0-1, Adrián, min. 76. 1-1, Gorka, min. 90.
-Árbitro: Arroyo Cortés, del colegio andaluz. Amonestó a Jorge Zafra, Santi Cezón y Pereyra en el Cerro, y a Tello y Rudi por el Getafe B. Además, expulsó por doble amarilla al visitante Vázquez.
-Incidencias: José Pache, ante unos 250 espectadores


DIEZMA: «Nos ha faltado el último pase»
«Un partido disputadísimo, no ha sido demasiado bonito, pero era muy complicado por ser el mejor rival, junto al Celta B, que ha pasado por este estadio». Diezma se mostró satisfecho por el trabajo de los suyos y consideró justo el empate final. «No ha habido excesivas ocasiones del Getafe para que se diera otro resultado. Es un punto importante por el rival y el trabajo de los jugadores, que no han dado el partido por perdido y valoro este punto muy positivamente. Lo único que nos ha faltado es el último pase». Sobre Gorka, protagonista al final, quiso felicitarle por su gran sacrificio para el equipo y predisposición. «Tiene una actitud muy positiva, hay veces que es más importante eso que las capacidades futbolísticas».

FOTO DEL PARTIDO


[Hoy, 22-XI-10]