jueves, 28 de octubre de 2010

DIEZMA, ENTRENADOR CERRISTA


Diezma vuelve a casa por el derbi

Tras jugar en los noventa, ahora vuelve como técnico cerrista a Almendralejo, donde conoció a su mujer y donde vive
En todos los entrenamientos, e incluso en los partidos que juega en casa, José Luis Diezma tiene que viajar. Este domingo, no. Salvo los días de descanso, el entrenador del Cerro de Reyes se pone al volante después de cada sesión para volver a su hogar. Vive en Almendralejo, localidad en la que conoció a su mujer y donde tiene fijada residencia desde que firmó por el club cerrista. Este domingo no tendrá que salir a la carretera. Los blanquiazules rinden visita al Extremadura UD en el Francisco de la Hera, un escenario que él conoce bien por sus dos vivencias en el glorioso club presidido por Pedro Nieto allá por los años noventa.
El técnico madrileño recuerda con nostalgia su pasado azulgrana. Y eso que él no fue parte activa de aquellos maravillosos años en Primera, sino que participó en su gestación. Era un club que estaba creciendo y que quería hacer algo grande, como así fue. «Fueron años muy buenos. En la primera temporada estábamos en Tercera y fue la más díficil para mí porque seguía estudiando. Volví a Madrid, al Castilla, pero en aquella época era casi imposible escalar al primer equipo, así que regresé a Almendralejo. El equipo estaba en Segunda B y jugamos una promoción muy dura para subir a Segunda A. Si no fuera por aquel empate ante el Elche lo habríamos logrado. Fue una pena porque éramos un equipo que jugaba muy bien al fútbol, con mucho sacrificio y nos quedó un sabor agridulce. Más adelante el club estaría en Primera y viviría grandes años», rememora Diezma. Aunque vestido de azul y grana no disfrutó de la Primera División, si cumplió su sueño en 1992, cuando recaló en el Betis, donde permaneció hasta 1996 para ser traspasado al Celta.
El actual entrenador del Cerro muestra su pesar por lo acontecido por el CF Extremadura en los últimos años. «Me entristece mucho lo ocurrido, por el nivel al que llegó. Quizá era un nivel por encima del que se podía permitir», pero también tiene palabras para la esperanza que supone el Extremadura UD. «Lo que pasó con el antiguo Extremadura hizo daño a la ciudad, pero ahora hay mucha ilusión con el nuevo club. Al fin y al cabo son los mismos colores y es el mismo sentimiento. Se trata de disfrutar del fútbol». Diezma desea lo mejor a su próximo contrincante y a su afición, de la que guarda un gran recuerdo, aunque dentro de tres días sólo pensará en ganar con su actual club. «Me trataron muy bien en Extremadura y aquí eché raíces. Sí, el domingo vuelvo a casa. Extremadura es como una segunda casa para mi y Almendralejo ahora es la actual, porque cuando fiché por el Cerro decidí seguir aquí. Era más cómodo para mí aunque trabaje en Badajoz»

Se acerca el partido

Y es que este domingo se vuelven a medir dos de las cuatro escuadras extremeñas del grupo I. Ambos navegan por aguas turbulentas. No es una situación fácil, así que es pertinente recurrir al manido calificativo de 'derbi de necesitados'. «Ninguno de los dos está en una situación de privilegio. Los dos tenemos que sumar, estamos necesitados de puntos. La clave estará en quitarnos esa ansiedad. Tener la calma necesaria e ir a por la victoria», comenta el preparador blanquiazul al ser cuestionado sobre cómo se presenta la cita de este domingo a las 12.00 horas.
Un partido al que los cerristas acuden después de un valioso empate, aunque fuera en su feudo, ante el potente Celta B. «Sí, creo que nos puede ayudar ese empate. Se trabajó muy bien en ese partido y, sobre todo, demostramos que somos capaces de competir contra cualquier rival».




PASADO AZULGRANA
Su primer club. El CF Extremadura fue su primer club como portero, después de pasar por su cuna: las categorías inferiores del Real Madrid. Fue en la temporada 89/90 y el Extremadura estaba en Tercera.
El retorno. En la 90/91 volvió al Real Madrid Castilla, pero era complicado ascender al primer equipo, así que probó otra vez en Almendralejo. Esta vez fue en Segunda B y jugó una promoción para subir a Segunda.
Mérida 2004. De Almendralejo vijó a Sevilla en 1992. Allí cumplió su sueño de jugar en Primera, con el Betis, hasta 1996. Tras un periplo por la comunidad valenciana, recaló en el Mérida en la 2004/2005, cuando puso fin a su carrera.