lunes, 10 de mayo de 2010

AD CERRO DE REYES 1 - 2 CP CACEREÑO

Cacereño y Cerro se salvan

Los pacenses se mantienen en la categoría de bronce por primera vez en su historia
Los jugadores de Ángel Marcos conocieron al final del choque el triunfo del Villanovense que les salvaba



La fiesta en el José Pache fue completa. El Cerro de Reyes y el Cacereño jugarán la próxima temporada en Segunda División B, tras la victoria de los pupilos de Ángel Marcos y el triunfo del Villanovense ante el Toledo, que provocaba que los manchegos tengan que jugarse la permanencia en la eliminatoria de promoción.
El suspense fue la nota predominante. Cuando parecía que al Cacereño no se le podía escapar la victoria, tras el gol de penalti de Estévez y la expulsión de Arturo en una falta que cometió fuera del área, los transistores se erigieron en protagonistas y las noticias se extendían como la pólvora conforme se iban sucediendo.

A pesar de que el derbi extremeño se prolongó en demasía, tras parar el juego el colegiado por el lanzamiento de un mechero a los jugadores visitantes, la activación de los aspersores en varias ocasiones durante el partido y un conato de invasión de campo de los hinchas del conjunto verde, el Cacereño tuvo que esperar al pitido final para conocer el desenlace de la jornada y su situación en la tabla.
Y la explosión de júbilo fue generalizada. Los jugadores visitantes fueron como una piña a celebrar la salvación con los cerca de cien aficionados que se habían trasladado desde Cáceres para apoyar a su equipo.
La incertidumbre y el pesimismo cundió durante unos instantes cuando el Toledo empataba ante el Villanovense, pero los serones abandonaron la categoría por la puerta grande, ganando, y propiciando que los otros dos clubes representen a la región la próxima temporada.
Jony y Juanito de la Cruz en la grada eran el fiel reflejo de la tensión acumulada, pendientes de los resultados que se iban produciendo en otros campos y coreando los goles del Villanovense. Pierucci abandonaba el terreno de juego con lágrimas en sus ojos, tras una temporada plagada de altos y bajos, de cábalas, de nervios, de una inusitada igualdad en la zona baja, que ha impedido a los blanquiazules despojarse de los fantasmas del descenso hasta la última jornada.

Y el colofón de la temporada fue en un derbi fratricida, con un penalti, una expulsión, con remontada visitante y con el pichichi del Cerro, Enzo Noir, ataviado con los guantes de portero. La lluvia que azotó con insistencia en el José Pache escasa media hora antes y que arreció durante algunos minutos en la segunda mitad, condicionó la dinámica del choque.
El Cacereño supo adaptarse e intentó convertir esta eventualidad en un aliado, y así fue durante gran parte del encuentro. Un terreno blando, pesado, cargado por el agua e imprevisible era un arma de doble filo. Por eso, la medular estuvo desierta, los dos conjuntos prescindieron de la conducción y de las transiciones, recurriendo a pases directos a sus torres.
Rocha fue el artífice del peligro visitante con balones colgados al área de Arturo, conscientes los de Ángel Marcos de su superioridad en el apartado aéreo. Tinín tenía en Gabi Frías al antídoto para el veneno que llevaba el conjunto verde en la estrategia, y prefirió dejar en el banquillo a Iván Fernández, colocando a José Cayado en el extremo. El oliventino estuvo muy acelerado y poco preciso siendo sustituido en la segunda parte.

El planteamiento de ambos equipos fue muy parejo, buscando profundidad con balones largos de Rocha a Rubén Jurado, en el caso de los visitantes, y de Parra y Golo a Enzo, en los pacenses. A los puntos el conjunto verde superaba a los de Tinín. Tras varios acercamientos merced al saque de faltas en la línea de tres cuartos, un disparo de Rocha se topa con las rodillas de Arturo que despeja con apuros.
Los pupilos de Ángel Marcos finalizaban todas las jugadas y evitaban la inferioridad numérica en las contras dominando los rechaces, ante una defensa local carente de contundencia y algo despistada en la marca. Rubén Jurado volvería a poner en evidencia las fragilidades del Cerro con un lanzamiento desde la frontal, que rechazaba en un defensor despistando a Arturo, que sólo puede contemplar como el esférico pega en el poste derecho.

A punto de cumplirse la primera media hora, Parra rifa un balón que no acierta a controlar Cazorla por el estado del césped, y una indecisión entre Vargas y Tomás la aprovecha Enzo Noir para rematar desde lejos. La pelota fue perdiendo potencia al acercarse a la línea de gol, pero terminó entrando. El colegiado concedió el tanto a instancias del asistente, 1-0.
Sin merecimiento pero con oficio los cerristas se adelantaban y certificaban su permanencia, en su primera oportunidad. El Cacereño acusó el gol, por lo que suponía en la clasificación y por el infortunio en una jugada aislada. Pero el letargo duró pocos minutos. Poco antes del descanso, una vez más, Rocha centra desde la derecha y Lolo remata libre de marca tras una mala salida de Arturo, muy dubitativo, 1-1. Había esperanza y quedaba mucho encuentro.
La segunda mitad comenzó con un esperpéntico preludio de unos segundos cuarenta y cinco minutos cargados de incidencias en los que el fútbol fue un convidado de piedra. A pocos instantes de la reanudación, los aspersores empezaron a funcionar y anegaron aún más si cabe el área de Arturo ante la desesperación de Tinín. El árbitro hizo caso omiso.

El técnico pacense intentó contrarrestar la inferioridad de los suyos por alto dando entrada a Fran Miranda por un Jorge Zafra inédito. El Cerro renunciaba a cruzar el centro del campo, cuidando el valioso empate y sólo una internada de Gabi Frías inquietó a Vargas.
A la desesperada, Palero probaba fortuna desde 30 metros tras un córner y su disparo a punto está de sorprender a Arturo, que reacciona a tiempo y desvía con los pies como si de un meta de balonmano se tratara.
Siete minutos después, un agarrón innecesario de Fran Miranda en el área pequeña lo interpreta el colegiado como penalti. El Cacereño gozaba de una ocasión de oro para seguir soñando con la salvación. Estévez que había sustituido a Lolo fusilaba al centro de la portería provocando la explosión de euforia de sus compañeros que se lanzaron al césped a celebrarlo. En ese momento, un mechero lanzando desde la grada impactó en Rocha que tuvo que ser atendido. La tensión y lo mucho que había en juego no pueden justificar una acción tan deleznable que ponga en peligro la integridad física de los jugadores.

Acto seguido, Arturo sale a taponar una internada por la derecha y llega tarde derribando a Leandro. El meta sevillano es expulsado y el Cerro había realizado los tres cambios. Enzo asumió los galones y se enfundó la elástica y los guantes de su compañero para ocupar la portería. El argentino intervino sólo, al recibir una falta de Rubén Jurado tras un centro de Estévez que acabó en gol anulado, ya con el tiempo cumplido. Instantes después, los aficionados del Cacereño saltaron al José Pache e invadieron el campo lo cual demoró el desenlace de un encuentro que tendrá una revancha la próxima temporada con los dos contendientes en la categoría de bronce.



CERRO 1 CACEREÑO 2
EL DETALLE
Un grupo de cien aficionados acompañó al Cacereño en el José Pache y llenó de color las gradas.
-Cerro de Reyes: Arturo, Frías, Tomillo, Parra, José María Belfortti, Martín Belfortti, José Cayado (Iván, 72), Nauzet (Pierucci, 86), Enzo, Jorge Zafra ( Fran Miranda, 55) y Golo.
-Cacereño: Vargas, Palero, Julio, Cazorla, Rocha, Salva (Tito, 92), Rai (Leandro, 69), Ito, Tomás, Lolo (Estévez 80), Rubén Jurado.
-Goles: 1-0, min. 27, Enzo Noir, 1-1, min. 42, Lolo. 1-2, min. 82, Estévez.
-Árbitro: Palomino Núñez (Colegio Andaluz). Amonestó a Enzo Noir y Jorge Zafra, y expulsó a Arturo con roja directa en el Cerro de Reyes.
-Incidencias: La mejor entrada de la temporada en el José Pache, unos 850 espectadores.



TININ anuncia su adios

Faustino Bueno "Tinín" renuncia a seguir entrenando al Cerro de Reyes. Dice que ha cumplido una etapa y que el rechazo de un sector de la afición ha sido decisivo en su marcha. "Aquí no me quieren y me voy a ir", comenzó diciendo para añadir que "me voy porque no me encuentro a gusto con una parte de la afición, veo a mi familia llorando y una entrada no da pie a llegar al insulto". Tinín recuerda que "he cumplido una etapa en este equipo, he disfrutado mucho con dos títulos, un ascenso a Segunda B, eliminatorias de Copa del Rey como la que jugamos ante el Sevilla...Sería muy fácil continuar porque el Cerro con 5 o 6 refuerzos sería una gozada, pero no quiero seguir aqui".

El técnico advirtió que "seguiré entrenando porque soy joven", reiteró que su decisión es "irrevocable" y que para el futuro, "dejo las puertas abiertas". Los cánticos de algunos aficionados pidiendo su adiós "me han dolido mucho, pero soy tan agradecido que ni a esos les tengo rencor".

Finalmente, quiso dar las gracias al presidente cerrista Antonio Olivera "Cachola", al cuerpo técnico y a la plantilla. "Seré cerrista toda la vida, pero he sufrido mucho en este equipo y quiero dejar de sufrir".

SATISFACCION EN EL PALCO Cachola, presidente del Cerro dijo estar "molesto porque no teníamos que haber llegado aquí, pero por el bien de la región es fenomenal el resultado y para mi equipo, regular tirando a mal, porque esta situación que hemos vivido la teníamos que haber resuelto y rozamos la promoción".

Cachola subrayó el apoyo de las instituciones y añadió que siguen en Segunda B "con orgullo, mucho esfuerzo y agradecimiento. Desearía que fuésemos más equipos extremeños y espero que el CD Badajoz tenga suerte en la próxima liguilla de ascenso, nos podamos encontrar en la misma categoría y cosechar más éxitos".

De su futuro como máximo mandatario, afirmó que "tengo que plantearme nuevos caminos y retos y no sé si continuaré. Si siguiera me gustaría contar con Tinín. Lo mejor que me ha pasado en mi vida es encontrar una persona tan honrada como él".




FOTOS DEL PARTIDO




[Diario Hoy/El Periodico de Extremadura]